Volvo Trucks presenta mundialmente camiones de gas compatibles con Euro 6 que ofrecen un ahorro de combustible y un rendimiento equivalentes a los de los camiones diésel, pero con un impacto medioambiental mucho menor. Los nuevos camiones, el Volvo FH LNG y el Volvo FM LNG, pueden funcionar tanto con biogás, que reduce las emisiones de CO2 hasta un 100%, como con gas natural, que reduce las emisiones de CO2 un 20 % en comparación con el diésel. Esto se refiere a las emisiones del vehículo durante su uso, lo que se conoce como consumo total de energía. Ambos combustibles están compuestos por metano.

“Con nuestros nuevos camiones que funcionan con gas natural licuado o biogás, podemos ofrecer una alternativa con un bajo impacto medioambiental que también cubra las necesidades de rendimiento, ahorro de combustible y autonomía operativa. Se trata de una combinación que nuestros clientes del sector del transporte regional y de larga distancia necesitan”, comenta Lars Mårtensson, director de Medio Ambiente e Innovación de Volvo Trucks.

En lugar de un motor de ciclo Otto, que es la solución convencional para vehículos que funcionan con gas (donde el encendido es provocado por chispa eléctrica), el Volvo FH LNG y el Volvo FM LNG utilizan motores de gas con tecnología de ciclo diésel (que a diferencia del anterior el encendido se produce por auto-ignición). Esto significa que un transportista que elija gas podrá hacerlo sin reducir por ello la facilidad de conducción, el ahorro de combustible o la fiabilidad. El motor de gas de 460 CV de Volvo ofrece un par máximo de 2.300 Nm, mientras que la versión de 420 CV produce 2.100 Nm. Estas cifras son similares a las de los motores diésel de Volvo correspondientes. Más aún, el consumo de combustible es equivalente al de los motores diésel de Volvo, pero entre un 15 y un 25% menor que el de los motores de gas convencionales.

“Nuestros nuevos camiones que funcionan con gas natural licuado o biogás producen un impacto medioambiental mucho menor que los camiones diésel. Además, consumen mucho menos combustible que los camiones de gas actualmente disponibles en el mercado. Esto convierte al gas en una opción más viable como sustituto del diésel incluso para las operaciones de transporte pesado de largo recorrido”, comenta Mats Franzén, jefe de producto de Motores de Volvo Trucks.

Para aumentar al máximo la autonomía de conducción, los depósitos se llenan con GNL (gas natural licuado), que se almacena a una presión de 4–10 bares y a una temperatura de -140 a -125 °C. El depósito de combustible de mayor tamaño contiene suficiente GNL para recorrer una distancia de hasta 1.000 km. Se tarda aproximadamente lo mismo en reponer GNL que en llenar el depósito con diésel. Durante la conducción, el combustible se calienta, se presuriza y se convierte en un gas antes de inyectarse en el motor. Para prender el gas, se añade una pequeña cantidad de diésel en el momento de la inyección. Para lograr una reducción del 100% de las emisiones de CO2, el diésel fósil deberá sustituirse por HVO (aceites vegetales hidrogenados) y combinarse con bioGNL.

Un transportista que recorra una distancia anual de 120.000 km con vehículos de transporte pesado y elija gas natural en lugar de diésel podrá reducir sus emisiones de CO2 en una proporción de 18 a 20 toneladas al año. Existe un inmenso potencial de reducir considerablemente las emisiones de los vehículos comerciales pesados a nivel mundial.

“El gas natural ofrece claras ventajas medioambientales, tiene un precio competitivo en muchos países y existen reservas suficientes para justificar su uso a gran escala. El hecho de que apostemos por vehículos a GNL está estableciendo nuevos parámetros para que nuestros clientes lleven a cabo operaciones rentables y con un bajo consumo de combustible. Al mismo tiempo, estamos consiguiendo que se reduzca considerablemente el impacto medioambiental que producen las operaciones de camiones pesados”, comenta Lars Mårtensson.

“En consecuencia, consideramos el GNL como la principal alternativa a largo plazo al diésel, tanto para las operaciones de transporte de distribución como de larga distancia, en las que el ahorro de combustible, la carga útil y la productividad resultan esenciales. Con una mayor proporción de biogás, el impacto medioambiental puede reducirse mucho más. Para las operaciones de transporte en entornos urbanos, donde la autonomía operativa no importa tanto, los vehículos eléctricos tendrán una mayor importancia en el futuro. Nuestra intención es que los camiones Volvo finalmente generen cero emisiones, aunque este objetivo no podremos alcanzarlo con una única solución, sino con varias soluciones en paralelo. El GNL es una de ellas”, comenta Lars Mårtensson, director de Medio Ambiente e Innovación de Volvo Trucks.

El Volvo FM LNG y el Volvo FH LNG estarán disponibles a la venta en Europa en 2018.
Datos sobre el Volvo FH LNG y el Volvo FM LNG

· Versiones disponibles: tractoras (4×2, 6×2, 6×4) y vehículos rígidos (4×2, 6×2, 6×4) con masas máximas de vehículo de hasta 64 toneladas para operaciones de transporte regionales y de larga distancia.
· Motor: Volvo G13C Euro 6. Motor con tecnología common rail de 13 litros y 6 cilindros, boquillas de inyectores para gas y diésel. Disponible con 420 CV/ 2.100 Nm y 460 CV/2.300 Nm.
· Caja de cambios: Volvo I-Shift.
· Depósitos de combustible: disponible con 115 kg (275 l), 155 kg (375 l) o 205 kg (495 l) de LNG para una autonomía operativa de hasta 1.000 km. También cuentan con un pequeño depósito de diésel.
· Tratamiento posterior de los gases de escape: SCR y filtro de partículas.
· El Volvo FH LNG y el Volvo FM LNG cuentan con la homologación y certificación de vehículos completos conforme a la norma europea ECE R110.